Home Sin categoría • ¿Como se realiza una traducción jurídica?

¿Como se realiza una traducción jurídica?

 - 

Contenido

1.- ¿De qué trata la traducción legal?

2.- ¿Cómo se realiza la traducción legal?

3.- ¿Cuál es la importancia de la traducción legal?

4.- ¿Cuáles son las características de la traducción legal?

 

1.- ¿De qué trata la traducción legal?

La traducción jurídica o traducción legal, consiste en traducir, desde un idioma hacia otro, documentos de carácter legal, ya sean públicos que son los documentos oficiales emitidos por una Administración o un organismo público o privados que son los redactados para regular un determinado negocio jurídico entre particulares o empresas.

La traducción legal es la traducción de un idioma a otro de textos cuyo contenido se refieren al ámbito legal. Estos productos no son fáciles de definir ya que dependen de la cultura y del contexto sociológico de cada país.

Cualquier actividad humana puede verse involucrada en un proceso jurídico (dígase sentencias, contratos, legislación, etc.) y formar parte de los contenidos de un texto a priori considerado como jurídico. La situación se complica aún más si pensamos que lo que se viene considerando como lenguaje jurídico no consiste tan sólo en términos jurídicos, sino que es un complejo conjunto de términos, frases, fórmulas, formatos, elementos de estilo, etc., que inevitablemente aparecen siempre mezclados con elementos que se consideran propios de otros tipos de texto.

Lo más habitual es que dichos documentos hayan sido redactados por profesionales del Derecho. Por eso, suelen contener gran cantidad de conceptos jurídicos que no se usan en la vida ordinaria y que resultan extraños para la mayoría de los traductores legos en esta materia. La importancia de trasladar adecuadamente dichos conceptos, y no solo las palabras del texto, es fundamental, pues de ellos se derivan efectos legales para las partes que el traductor tiene que saber reflejar.

Este tipo de traducciones solo puede ser realizado por traductores profesionales especializados en traducción legal. Además, en algunos casos la traducción de estos textos y documentos implica que el traductor asista a un tribunal y ejerza de figura legal. Por ello, una traducción jurídica o legal no puede admitir errores y debe ser de una calidad extremadamente alta. El documento final debe ser preciso y fiel al original.

2.- ¿Cómo se realiza la traducción legal?

Realmente no existe una única forma de realizar la traducción de un documento, el traductor marcara una pauta considerable e importante en este sentido, ya que dependerá de su estilo personal, su concepción sobre el tema, su estado de ánimo, del objeto de la traducción, sus gustos personales, y su motivación ante una traducción en particular, las circunstancias materiales de tiempo, lugar, disponibilidad de información, la actitud ante el cliente o el contenido del texto, entre muchos factores, todos estos elementos pueden determinar, al menos en parte, la forma de traducir y las soluciones de traducción que se adoptan en un momento determinado.

Por eso usted encontrará que un mismo texto recibirá una traducción diferente si es oficial o si por el contrario no lo es, una traducción legal tendrá una carga intercultural.

El estudio de estos factores es probablemente el más descuidado en estos momentos debido a las concepciones reinantes sobre la traducción que pensaban que las soluciones de traducción a adoptar dependían exclusivamente del texto original o, como mucho, también de la función del texto traducido y del encargo de traducción. Aunque se da una fuerte oposición a la aceptación de la sinonimia dentro de una lengua, lo cierto es que también se da cierto grado de variación a la hora de escoger unas soluciones de expresión u otras dentro de lo que se considera la expresión jurídica. El traductor podrá a menudo escoger entre varias opciones que ofrece la lengua para expresar lo mismo en su traducción. La aceptación de todos los parámetros que influyen en el traductor para optar por unas soluciones u otras de traducción (parámetros no formulados o sistematizados en su totalidad por el momento) no resulta suficiente para saber cómo traducir un texto jurídico (si el concepto de texto jurídico estuviera claro). Necesitamos conocer cuáles son las potenciales soluciones entre las que escoger. Estas soluciones potenciales fueron formuladas en un principio por la estilística diferencial como “estrategias” o “técnicas” de traducción; en la actualidad sabemos que no son tales técnicas o estrategias, sino que realmente se trata de recursos expresivos, que comparten traductores.

El traductor jurado cuando hace sus traducciones oficiales certifica que su trabajo es “traducción fiel y completa [íntegra]” del texto original. De alguna manera, esta exigencia se generaliza por muchos traductores y otros participantes en la traducción a cualquier tipo de traducción legal, hasta tal punto que, si consultáramos a muchos implicados, probablemente llegaríamos a la conclusión de que la principal característica de la traducción jurídica o legal es su literalidad. Mucho más útil resulta para entender este tipo de el concepto de “traducción documental” de Christiane Nord (1997: 47), según el cual, para esta opción, el traductor no intenta ya ser fiel al contenido del documento original sino a este mismo documento o texto. La literalidad como fidelidad al texto original es la forma de traducir que no sólo constituye la norma (regla, prescripción) en la traducción jurada u oficial, sino que además constituye la norma (uso, práctica) de una buena parte de los traductores jurídicos y constituye además la traducción que por defecto espera en general el cliente que no conoce bien las posibilidades de la traducción. No es tanto la forma de traducción que el traductor experimentado daría en muchos casos si estuviera en condiciones de poder escoger según sus propios criterios de eficacia e idoneidad comunicativa, de precisión y de estilo.

La función del texto En una aplicación estricta de la teoría del escopo a la traducción legal (enfoque por el que opta Sarcevic), la forma de traducir dependería de la función del texto traducido (funciones primarias y secundarias en el caso de manifestarse varias funciones). Esta perspectiva resulta difícil de aplicar, pues la práctica nos constata continuamente que 1) los textos no tienen una función sino que la reciben en cada acto de traducción/comunicación, 2) las funciones presentes dentro de un texto pueden ser numerosas y muy diversas y su inventario probablemente no se haya completado de forma satisfactoria por ahora, 3) la consideración de las funciones presentes en el texto original es al menos tan importante como la consideración de las funciones presentes en el texto traducido y 4) las funciones no parecen estar ligadas a textos jurídicos completos sino a partes del mismo constituidas por diferentes tipos de información. La asignación de funciones al texto y, en general, la caracterización global del texto en búsqueda de formas de traducción idóneas, se ha mostrado en todo caso útil a niveles macrotextuales (del conjunto del texto) pero creemos que no puede suplantar otros tipos de análisis a nivel microtextual (relativo a los elementos que componen el texto) que han recibido hasta ahora menos atención. Sólo una pequeña parte de nuestras decisiones de traducción va a venir determinada o influida por la caracterización del texto en su conjunto respecto a parámetros como la función o el género.

3.- ¿Cuál es la importancia de la traducción legal?

  • Es muy importante que estos textos y documentos estén bien traducidos, ya que la traducción errónea de una parte de un contrato puede dar lugar a demandas judiciales, además de a pérdidas económicas.
  • Estos documentos han sido redactados por profesionales y trabajadores del campo del derecho, por lo que es fácil encontrar en ellos una gran cantidad de términos y conceptos jurídicos que en general no se utilizan en el día a día de manera habitual.
  • Es realmente importante trasladar de una manera adecuada estos conceptos jurídicos a otro idioma y no limitarse a hacer una traducción literal, palabra por palabra, como puede pasar cuando se utilizan traductores online. Esto es fundamental porque del contenido de nuestra traducción se derivan efectos legales tanto para el emisor como para el destinatario del documento.
  • Una traducción legal también tiene que tener en cuenta la equivalencia social y cultural, además de la lingüística.

 

4.- ¿Cuáles son las características de la traducción legal?

La ley es un campo en el que los textos no deberían poder traducirse a otros idiomas, ya que cada sistema jurídico es cerrado y específico de cada país. La definición que se le da a los acontecimientos y los hechos ocurridos, por ejemplo, en actos delictivos, depende del sistema jurídico aplicable. Así, la gravedad y la consideración de estos hechos varían según el país al que hagamos referencia. Una pequeña diferencia entre la versión traducida y la original en un contrato puede provocar interpretaciones incompatibles con los derechos y las obligaciones de ambas partes.

 

Author:admin

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked*

*

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.